ENTREVISTA CHAMBERGA: THE GOVERNMENT

Por Trenca

Foto de Ceci Periwhat

El Poder Ejecutivo de  The Government promulgó en Noviembre de 2016 su tercer Decreto Ley, Vote me tender (Folc Records) en el que vuelven a legislar sobre los efectos saludables que tiene para la población bailar y reflexionar a ritmo de punk soul. Guti, Ministro de los Asuntos de la Percusión, David, Ministro del Ritmo de las Cuatro Cuerdas y Guille, portavoz gubernamental y Ministro de las Melodías de las Seis Cuerdas se enfrentan, sin plasma de por medio, a las preguntas sobre el estado de la escena madrileña, confiesan sus referentes músico – ideológicos y describen cómo es el Palacio Presidencial.

Como las respuestas son extensas cual discurso de Fidel Castro, no olvides dar al Play mientras lees esta sesión de control parlamentario.

¿Qué canción, que no sea de vuestra cosecha, interpretas más en los ensayos?

Guille: Ahora mismo, Electrophonic Tonic, de Sonic’s Rendezvous Band, aunque también nos gusta tocar I Felt like a Gringo, de Minutemen, Rama lama Fa Fa Fa y Ramblin Rose de MC5 y últimamente, la tonadilla de Juzgado de Guardia.

David: Estoy con Guille. Añadan a la mezcolanza la sintonía de Frasier y el Pinball Wizard de “Los Jú”.

Guti: Y Be Forewarned, de Pentagram.

Elegid un momento clave de la historia de la música.

Guille: Aquí va a haber disidencia. Nuestra música se gesta en las grandes migraciones del campo a la ciudad que sucedieron en todo el mundo occidental durante la Segunda Revolución Industrial en adelante. El momento original en que quien tiene poco se junta con otras personas para hacer una música vibrante y sencilla, enraizada en un origen lejano pero fuertemente moldeada por su entorno inmediato.

Por eso elijo como ejemplo de un momento clave a Big Bill Broonzy en 1938. Es imposible desligar la historia del rock and roll de la historia de la industria, del capitalismo… y este patrón de gestación en los márgenes de todo eso se repite desde la llegada de los primeros “bluesmen” rurales a las grandes ciudades de EEUU, que ofrecían ambientes menos opresivos, y empleo. Nuestra música se emparenta directamente con ese momento, y en su evolución vuelve a suceder lo mismo una y otra vez.

La música que tocamos se desarrolla mucho en áreas marginales, en escenarios de devastación y abandono por el mal llamado “progreso”: el desarraigo, la falta de expectativas económicas que genera una descreencia en lo convencional, y que lleva a la búsqueda inconsciente de un sonido que indefectiblemente expresa todas estas cosas. Pasó con el blues, pasó con el rocanrol en sus primeras vertientes, pasó con el hard rock, pasó con el punk, pasó con el metal, pasó con el desarrollo del primer mundo “indie” deudor del hardcore (no este rollo complaciente a lo que ahora se le llama “indie”), pasó con los grandes “chumbatorios” de Manchester o la Ruta del Bakalao…

David: Aquí cada uno va a tener el suyo y va a barrer para casa. Mi punto de inflexión favorito es la primera aparición de los Beatles en el show de Ed Sullivan. Podemos ponerle todos los peros que nos venga en gana, sobre todo ahora que está de moda hacerse el guay diciendo que los Beatles eran una mierda, pero no hay otro momento en que la historia de la música popular haya cambiado de manera tan drástica e irreversible en sólo diez minutos.

A la mañana siguiente empezaron muchas carreras, porque miles de chavales se fueron a la cama con el firme propósito de obtener una guitarra. Pero a la vez, todo músico que tenía dos dedos de frente se dio cuenta de que no podía seguir haciendo lo mismo. Todos levantaron el culo del sofá, bien para esconderse y esperar que pasase la tormenta (Elvis), para hacerle frente a aquella guerra relámpago (Brian Wilson), para tirar el banjo a la basura (los Byrds) o para enchufar su instrumento (Dylan). Los que pretendieron ignorar lo que estaba sucediendo simplemente desaparecieron.

Guti: Barramos todos para casa sí, jajaja… Además de lo citado para mí un momento clave puede ser la aparición de Sabbath y los Zeppelin en los 70 y todo lo que siguió a partir de ahí hasta el heavy. Esa ha sido la música de cabecera desde pequeño. Pero en lo personal me quedo con lo que cuenta mi madre, que de bebé empecé a mover la cabeza con una actuación de Obús en la tele en los primeros 80’, eso y el Final Countdown de los Europe, jajaja…

The Government posando para Ceci Periwhat.

The Government posando para Ceci Periwhat.

Explícadnos, si es posible, el título del disco, Vote me Tender.

Guille: Pues somos una banda de rock and roll con cierto contenido político. Así que se explica sólo. Sume un gusto por los juegos de palabras y la fantasía electoral que vivimos en 2016, y tendrá su explicación.

David: Pues este Gobierno, que os pide que le votéis con cariño y “amol” con un chispeante chascarrillo/juego de palabras, y reivindicamos el hablar de política en las canciones. Que frasecitas como “es que está politizado” y demás tics del “padefo” ibérico ya apestan.

Guti: Pues eso, vótame con dulzura.

¿Qué grupos escuchasteis durante la grabación de Vote me Tender? ¿Han influido en el resultado final?

Guille: Pues es que cada uno cojea de lo que cojea. Yo andaba escuchando mucho a los NRBQ y a los Soft Boys. No sé si influyen en la grabación, a mí por lo menos, me han influido.

David: Yo aparte de escuchar lo que escucho siempre, me dejé influir por Guille y le metí mano a los Meters y a los Minutemen, y también el Wrong de Nomeansno, que escucharlo por primera vez es el equivalente a que un disco te coja de las solapas y te pegue una hostia. Y sí, todo influye.

Guti: Pues un poco lo de siempre. Viajo siempre en el iPod con una mezcla entre rock sesentero, heavy, progresivo, funk, hip hop y pop, la verdad que no le hago asco a nada. En la grabación me revisé clásicos del soul y en esa parte del año le daba mucho a Earthless, pero durante la grabación no intentaba que se pareciese a nada en concreto. Al final todo lo que escuchas cimienta tus recursos a la hora de tocar.

¿Cuál es el mejor recuerdo y cuál el peor de un concierto de la banda?

Guille: El mejor, probablemente tocar en un manicomio de Guinea Ecuatorial. El peor, cualquiera que haya partido cuerda “na” más empezar.

David: El peor siempre se olvida con el tiempo, porque “pa” qué. El mejor, estoy entre la presentación del Vote me tender en el Wurli hace poco y el Barreiro Rock en Portugal en noviembre de 2015, donde nos lo pasamos como enanos, nos trataron como a vizcondes y vimos un montón de bandas que nos peinaron a todos “p’atrás”.

Guti: Lo malo de contestar el tercero es que te roban respuestas, jajaja… Los mejores Guinea también por lo freak del viaje, Barreiro, el Canela Party, aunque me quedo con la nochevieja del 2014/2015 en Rock Palace tocando con el Combo Espectro rodeados de colegas. Lo malo pasa.

Describid vuestro local de ensayo en menos de 10 palabras.

Guille: Estanterías llenas de cosas. Me sobran 6.

David: Mmm… “espacio donde se acumulan objetos de diversa índole, inclusive instrumentos”. Diez justas.

Guti: Yo ordenando, cargando y haciendo Tetris todo el rato, sí.

¿Cuál será vuestro siguiente paso?

Guille: Tocar este disco hasta la saciedad donde nos dejen. Y a poder ser, salir de España.

David: Seguir rodando el disco, no apoltronarnos, trabajar por y para el Pueblo.

Guti: Tocar y tocar.

¿Consideráis que en vuestra ciudad existe una escena musical? Y si es así, ¿en qué estado de salud se encuentra?

Guille: ¡Pues claro! Y la veo sana. (Leer con voz de Rajoy) Se hacen cosas. Hay muchos grupos, que constituyen el 70% del público de los conciertos. Y es bueno. La música “de banda” no creo que vuelva a los grandes recintos: tiene que imitar a la electrónica para conseguirlo. Y parece que sucede igual en todas partes: el rock se está haciendo pequeño. Pero no es malo. El momento me recuerda a cuando el Jazz pasó lentamente de los Salones de Baile gigantescos de los grandes hoteles a los bares pequeños. Quizás no había público casual, pero el hecho de que el público fuera de músicos y entendidos ayudó a que el Jazz sofisticase su propuesta, se aventurase a cosas más complejas, dejó de ser música de baile… y salió Dizzy Gillespie, y luego Charlie Parker, y luego Thelonious Monk, y luego Miles Davis y tal y cual. Tocaban para audiencias pequeñas y luego se inventaron los festivales para juntar más público, vender más entradas, apilar pasta para mejores cachés y generar cultura. ¡Y en eso está el “ruock”! Cada vez menos ortodoxo, y más recluido en público especializado, aunque parezca incoherente.

David: La escena musical de Madrid se encuentra vivita y coleando, que es decir mucho. Hay bandas, sellos y tiendas de discos, y gente que se moja y pone su tiempo y a veces su dinero para organizar cosas. Se toca y la gente va a los conciertos, y como siempre ha sucedido en una ciudad como ésta, al haber gente de todas partes hay músicos de todos los rincones de esta nuestra piel de toro. Con lo cual no es una escena estanca. Y donde circula el aire, hay salud.

Guti: Pues sana sí, precaria pero sana. Aquí como en todos lados al final la gente que quiere hacer cosas las hace, por suerte en Madrid es donde porcentualmente más gente tiene ganas de hacer cosas. Sellos, grupos, garitos, siempre estaría mejor que haya más, ahora por lo menos los chavales pueden volver a entrar en un concierto de música en directo y por ahí hay mucho trabajo que hacer para rejuvenecer un poco la escena.

¿Qué banda de vuestra ciudad nos recomendaríais escuchar?

Guille: Pues la Juana Chicharro “mismamente”. Tienen un DISCAZO en ciernes que recomendamos lo prestéis atención en cuanto salga. Mejora todo lo anterior. Aunque a la Juana se la disfruta en directo.

David: Pues se debe recomendar y difundir por todos los medios el inmenso “discarral” que se han sacado de la manga los benditos seres humanos de Melange, que dan ganas de retirarte cuando lo escuchas. El mejor disco que se ha hecho en España en los últimos veinte años, seguro.

Guti: Además de Melange que me flipan, Juventud Juché, Giganto así de casa. En lo internacional diré Sun God Replica que tenemos la suerte de tocar con ellos a principios de febrero.

¿Cual es vuestro chambergo de entretiempo favorito?

Guille: Abrigo de vagabundo.

David: Parka M65 verde del ejército yanqui. La parka mod de toda la vida, ¡Vaya! (rechace imitaciones). Te sirve tanto para ponértela sobre el traje de tres botones, como para echártela encima si el edredón de la Pensión Loli de turno es papelillo de fumar.

Guti: En entretiempo llevo una chupilla fina marrón. O solo sudadera de capucha sin más, soy la Spice deportista.

¿Qué menú recomendaríais para escuchar Vote me tender?

Guille: Croquetas de cocido. ¡Qué ricas! y ¡Qué bien aprovechado lo de ayer para hacer algo nuevo y calentito!

David: Una olla de papas con carne con su botellica de Ribera del Duero para echarlo “p’abajo” y luego una siesta de las de pijama, orinal y bajar la persiana.

Guti: Una buena tortilla de patata y cervezas.

Pinchadnos un Chambergazo.

Guille: Pues venga, un See My Jumper Hanging On the Line, que R.L. Burnside nunca está de más.

David: ¿¿Sólo uno?? Pues Elevator operator, del primer disco de Gene Clark con los Gosdin Brothers (1968). Algo sin lo que no se puede vivir como persona decente.

Guti: The Glory of Man, de Minutemen.

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