JERO ROMERO: “Es un disco de banda, de grupo, puro y duro”

POR LEVITÓN

El día 28 de mayo Jero Romero presentó La Grieta, su segundo álbum en solitario. Un disco grabado con gusto exquisito, construido a base de texturas que vienen y van, que hablan de espacios, de riqueza musical. Y es que cuando un puñado de genios, de músicos irrepetibles una vez más en nuestra historia y por suerte, se juntan a construir ideas, la elegancia, la calidad, la pegada en el pecho del que escucha están garantizadas. «Voy a entrevistar a Jero, mi compadre», me dije tras la primera escucha, porque esto, «esto es importante». Ahí va el resultado:

JER0636 copia

Fotografía de David Blázquez

 

Jero, podría empezar la entrevista quizá por lo más mediático que hay detrás de La Grieta, y es que fue increíble la campaña de crowdfunding que hiciste, pero el músico «perdido» que llevo dentro me insiste una y otra vez en que primero aborde la maravillosa elección de texturas que recorren cada uno de los temas, incluso de rincones, que has presentado en este segundo álbum. Cuéntame algunos de sus secretos.
Antes de nada, muchísimas gracias, Alfredo.
Bueno, me cuesta explicar por qué otros perciben determinadas cosas, a ver si explicando otras…
Lo primero es que en el disco hay un empeño grande en dar rienda suelta a la imaginación, a la improvisación y a «inventar». Quiero decir: sé que no inventamos nada, claro, y lo más probable es que hayamos hecho cosas que ya se han hecho millones de veces, pero me refiero a que eran inventos para nosotros. Digamos que hemos jugado mucho, y para mí lo importante ha sido ir con esas ideas y juegos hasta el final, porque normalmente en algún punto del proceso te acojonas y tomas decisiones más «estándar», no vaya a ser que alguien no las entienda o tú mismo las odies a los dos días. En el disco hay cierto grado de hartura de nosotros mismos: hemos huido de lo que haríamos habitualmente o de lo que ya hubiéramos hecho. Hablo de todo: de la estructura de una canción, los arreglos, los sonidos, etc. Yo oigo todo esto.
Así que por un lado, estoy muy satisfecho de que cualquier idea haya quedado grabada. Esto no suele pasar por una simple cuestión de manoseo. La primera idea «loca» la ensayas, la pules, la adaptas… y al final se queda en una idea más, lejos de la original. Aquí simplemente la grabábamos, o por lo menos apuntábamos en un papel que esa tenía que ser la idea final.
Al hilo de esto, lo que creo que sin duda ayuda a que yo oiga todo eso y quizás tenga más que ver con tus sensaciones, es el lugar en que hemos grabado y cómo, y sobre todo, lo que ha hecho Alfonso Ferrer. Hemos grabado el 80 % del disco en un sitio que no estaba preparado para ello (una casa), pero hemos intentado usar eso a favor de esas ideas. Aprovechar el sonido de la casa como algo identificativo también del disco fue una idea más de esas primeras. Ya que suena especial, que se note. Esto me encanta, porque creo que lo hace más único (ningún sitio suena así) y ayuda a trasladar al oyente al lugar. Lo estoy diciendo todo el rato pero es que lo siento así: para mí es un disco muy visual, veo la casa y veo a las personas cuando lo oigo. Alfonso tiene unas maneras de grabar muy sui generis, y es perfecto para lo que queríamos, no tiene miedo, le importa más la idea que la perfección del sonido grabado. Ese es su orden. Así que te puede poner un micro en la planta de abajo. Quizás por eso oyes rincones. Y es un gran riesgo y muy meritorio porque, como creo que sabes, no cualquier idea «suena».

Por qué La Grieta, un título que no sé si nos sumerge en tu interior, en el interior de la banda, porque, a mi humilde juicio, este disco suena a banda que no veas, porque quizá te alejas un poco de la intimidad de Cabeza de León y nos propones dar ese salto contigo hacia lo colectivo, porque nos transporta hacia un nuevo punto de partida en tu discografía…
Es que es un disco de banda, de grupo, puro y duro. Por fuera sale mi nombre y ya no lo puedo cambiar, pero es un disco grupal. Yo les trasladé mis ideas y lo que me gustaría hacer, pero son ellos los que las han llevado a cabo. Ya eran protagonistas la voz o las letras en el otro disco, mi estado de ánimo y vital eran completamente distintos y no me apetece eso ahora, y prefiero estar rodeado y escondido y acompañado. Entonces estaba solo o sólo con Charlie y aquello era lo que mostraba el disco. Ahora vivo otro momento y no estoy solo.
La grieta es un símil que me gusta para describir una manera de ser. Desde muy joven (y al contrario, hoy) suelo pensar que algo se ha roto, o que está apunto de romperse, y no lo puedo evitar y no suelo tener motivos e incluso me cuesta definir qué es lo que se rompe o se va a romper, pero es así, así lo siento. La nube negra. Me mantiene alerta y a la vez temeroso. Además, dio la casualidad de que durante la grabación apareció una grieta en el techo que iba ensanchando cada día y pasamos miedo, pero me dio la excusa perfecta para el título.

¿Qué tal sensaciones tuvisteis en el primer concierto frente a los mecenas? Supongo que tocar allí, en la sala Moby Dick, frente a las personas que te han apoyado directamente sería algo especial, ¿no?
Sí, mucho. Muy buenas sensaciones. Fueron muy cariñosos y creo que comprensivos, porque fue más bien una toma de contacto, como suelen ser los primeros conciertos. Casi más un ensayo con público que un concierto. Me resultó emocionante tocar las canciones nuevas, siempre pasa, y que fueran ellos los primeros en oírlas ¡e incluso se las supieran!

La portada del álbum… «¡perita!», como diría un gran amigo mío. Temáticamente, nada más verla, me llevó a pensar en The Band y su Music From Big Pink, la hermandad entre amigos construyendo un proyecto musical sólido, el reparto de responsabilidades y decisiones. Sin embargo, visualmente me recordó quizá a una estética cercana a la Bauhaus. Las líneas simples, las formas abiertas pero reconocibles, la geometría, los colores empleados, la sugerencia de la imagen frente a lo estático, la limpieza en la presentación…
Muchas gracias, una vez más. Me alegro mucho de que te fijes. Intentamos que el diseño sea parte de la obra, que haya una línea, cierto mensaje único. Yo estoy muy contento. El diseñador estará muy contento si te lee. Y tienes buen ojo. La idea primera era simplemente romper con el anterior, porque por dentro también sucede. Que no fuera fácilmente descriptible ni descriptiva, porque creo que el disco tampoco lo es. Y la Bauhaus era sólo un punto de partida conceptual que ya has descrito tú muy bien, pero sólo eso; había que traerlo al 2014 y a este disco en concreto.

¿Qué canción crees que ha quedado más redonda a nivel compositivo?, si es que piensas que alguna destaca por encima de las demás. Y si no, ¿cuál sería la carta de presentación del disco?
Hombre mayor es probablemente la canción que más me gusta de cuantas he escrito nunca, por todo lo que me puede gustar una canción: melodía, letra, estructura, desarrollo, arreglos, sonido… todo. La defiendo a capa y espada.

Necesito preguntarte por toda la introducción de Los Columpios. Me sorprendió, porque no es habitual escuchar un comienzo así… la magia de Amable deja su impronta en un tema en el que parece que le hablas a tu hijo, ¿no? Me encanta como en el minuto 3:20 la música se acerca al oyente desde el fondo al primer plano.
La idea de un comienzo instrumental surgió en el local y creo que es un buen resumen de loque hablábamos antes de la libertad creativa y del orden de prioridades. Es una jam convertida en un arreglo concreto y estructurado, que es lo complicado. Porque me parece igual de bueno el solo de la guitarra que el patrón de batería y el riff de bajo. Unos complementan a los otros y eso es lo importante, no que el solo sea alucinante. Luego, en los discos es difícil captar momentos mágicos, esos de talento puro, sobre todo porque te sueles enfrentar a tener que ser mágico un día concreto a una hora específica. Por el modo de grabar (cuando queríamos) aquí hay varios y es alucinante haberlos vivido. Para mí uno es el que citas. También influye que con Amable es bastante probable que haya magia varias veces al día. No es un solo al uso ni es un solo simplemente: yo le conté a Amable de qué iba la canción, qué me gustaría que sucediera, qué cosas no me gustaban… él puede tocar más rápido y más notas, pero no es de ese tipo de solos… inventó algo que no me canso de oír. No me suelen gustar los solos.

Ahora un par cuestiones que siempre preguntamos desde Mi Chambergo. ¿Qué grupos escuchaste durante la grabación de La Grieta? ¿Han influido en el resultado final?
Ninguno, sinceramente. Siempre me pasa. No escucho nada antes y durante la grabación, tampoco si estoy componiendo. Primero por evitar ser excesivamente influido y luego por evitar deprimirme: si escucho, escucho cosas que me gustan mucho, y si me gustan mucho pienso que qué hago yo intentando hacer un disco. No puedo ir con eso en la cabeza a grabar.

Y elige un momento clave de la historia de la música.
Hombre, clave clave será el momento en el que el oído y el cerebro se desarrollaron de manera que llevaran al primer homínido a tener la necesidad de apalear una piedra y gruñir a la vez, aunque sólo fuera por aparearse más. No soy nada mitómano, no sé mucho de ningún grupo ni de ninguna época, salvo de los Beatles que sé un poco más.

Como cofundador de Mi Chambergo Fest, festival que organizamos desde el blog Mi Chambergo de Entretiempo, te pregunto si crees que Toledo necesita un festival en condiciones, donde en vez de lechazo y vino tinto como en el Sonorama, los asistentes disfruten de las carcamusas y la buena cerveza toledanas.
Por necesitar, o sea por yo querer que suceda, sí, claro, cualquier actividad cultural es necesaria. Que sí a todo. Es una gran idea… de la que llevamos oyendo hablar mil años y de la que todos hemos opinado. Supongo que si nadie lo ha hecho será por algo. Hacer un festival, o por lo menos hacerlo bien en todos los aspectos, creo que es algo difícil. Pero, por otro lado, hay muchos tipos y tamaños de festivales, no hace falta irse al tipo Sonorama. Hay festivales medianos con un encanto especial. De todos modos, para el que se le ocurra y se atreva, una idea: el primer encanto y reclamo de un festival pequeño puede ser el lugar. Así que tachemos Peraleda de la lista. ¿Te acuerdas de cuando había jazz por las plazas del «casco»?

Entonces, ¿te animas a subirte al escenario de la 3ª edición de Mi Chambergo Fest? Jajajaja, es broma, es broma… Así que ¡danos fechas de conciertos!
Si tocan otra vez los Blackbirds no que nos dejan mal a todos.
Lo más inmediato son tres conciertos que hacemos en Huesca, Zaragoza y Lleida, el 13, 14 y 15 de junio. Luego en verano vamos al FIB de Benicàssim, al Aspesuena de Alicante, Alhambra Sound en Granada…

Venga, ésta de propina y así empezamos nuestra primera ronda de contactos entre Jero y el Chambergo para proyectos futuros, jajaja. Pínchanos un chambergazo. Salud y enhorabuena, amigo.
Te dejo una canción de un grupo que descubrí hace un par de años y cuyo concierto fue de los que más me ha gustado últimamente. No es la mejor, pero sí la más pinchable.
Muchas gracias a ti, mucha suerte y un abrazo grande.

Unknown Mortal Orchestra, How Can You Luv Me

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